El destino de Europa estaba en las minas de wolframio de Vila de Cruces

Las historias de nazis no solo ocurren en El tiempo entre costuras. El wolframio de Vila de Cruces fue clave durante las grandes guerras del pasado siglo.

La mina de wolframio de Fontao

Vila de Cruces se encuentra en un punto estratégico de la provincia de Pontevedra, no fue casualidad que fuese el emplazamiento de una de las minas más importantes de Europa. Las Estadísticas Mineras de España datan las primeras extracciones de estaño en el año 1871, aunque es posible que ya se hiciese antes.

A finales del S. XIX, Henry Winter Burbury se hizo con la propiedad. Este ingeniero inglés impulsó la actividad minera de la comarca, marcando el inicio de una nueva era para Fontao. Decidieron explotar el estaño y el wolframio bajo tierra, a pesar de las posibilidades que permite la red fluvial que rodea Vila de Cruces.


La industria de la guerra

Durante la guerra el wolframio se convierte en un bien preciado, necesario para la munición y los carros de combate. Una industria que no dejó indiferente a los especuladores, que decidieron beneficiarse de los conflictos bélicos. El S.XX será tristemente recordado por la crueldad de las guerras contra la población civil.

Poblado minero de Fontao

El inicio de un negocio

Las minas de Vila de Cruces primero pertenecieron a los ingleses, hasta los años veinte cuando la Societé des Etains de Silleda mostró interés por la explotación de estaño. La Gran Guerra (1914-1918) evidenció la rentabilidad de la industria minera. Cuando los ejércitos reclamaron wolframio para producir armas o tanques, en ese momento en Fontao se trabajaba de forma muy rudimentaria, empezaron a desarrollar planes para industrializar la explotación minera. Se construyeron galerías e invirtieron en maquinaria. El objetivo era el lucro.

Prisioneros en la mina

En tiempos de la Guerra Civil Española (1936-1939), el kilo de wolframio se vendía por 100 pesetas. En 1939, más de seis mil personas trabajaban en la mina o realizaban labores relacionadas con el wolframio. Cuando el dictador Franco se hizo con el poder, los presos políticos fueron obligados a realizar trabajos forzados en la mina. Perdedores de la guerra que ahora contribuían a la producción de armas para los nazis, mientas España se declaraba un país neutral durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

El abandono de Fontao

Actualmente en Vila de Cruces se celebra la festividad de Santa Bárbara, de origen asturiano. Gran parte de los presos políticos venían de Asturias.

Una curiosidad sobre Vila de Cruces

El primero, gana

No solo se gana una guerra con tiros, hacerse con el wolframio era otra forma de terminar con el terror. Los aliados pagaban mucho dinero para evitar que Alemania consiguiese rearmar a su ejército. Empezó la lucha de cifras en los mercados clandestinos. Oferta y demanda en estado puro.

Los vecinos buscaban una forma de sobrevivir y poner un plato de comida sobre la mesa. Dudo que supiesen el alcance de sus actos, que fuesen conscientes de lo que ocurría con el wolframio que entregaban por un buen precio. Algunos solo negociaban con el bando que les representaba, pero la mayoría buscaba una salida a la miseria. Es fácil hacer juicios de valor con el estómago lleno.

Las mujeres de la mina

El documental A luz do negro, de Encarna Otero, pone voz a las mujeres que trabajaron en la mina. Gran parte de la historia se escribe en femenino y esta no es una excepción. Los testimonios de Visita, Juventina, Celsa o Pura cuentan cómo era trabajar con el oro negro. Sus recuerdos de juventud permiten reconstruir el relato histórico, por ejemplo conocer cómo entregaban palanganas de wolframio al grupo del guerrillero Foucellas.

“A las mujeres -cuenta Encarna Otero- no se les permitía trabajar en las galerías ni en la fábrica, pero, contratadas por la empresa concesionaria, realizaron trabajos auxiliares como lavado y separación del material

Unas palabras de la directora

El poblado minero de Fontao

Se explotó estaño y wolframio en Vila de Cruces desde 1871 hasta 1974, aproximadamente. El negocio perfecto para tiempos de guerra. En la década de los cincuenta, nace el poblado minero de Fontao. Empezaron a construir casas para las familias que trabajan en la mina, buscaban sobrevivir y huir del hambre de posguerra. También había iglesia y una escuela. Incluso se llegaron a inaugurar cines, salones de baile y tabernas.

Hasta que el precio del wolframio cayó en picado en los años sesenta. Se terminó el negocio de la especulación del mineral. Las guerras se mudaron a Asia y África. En 1963, cerraron las galerías de las minas de Vila de Cruces y once años más tarde la brecha abierta. Atrás queda la época del oro negro y el progreso traducido a la inauguración de una línea de ferrocarril Sanabria – Ourense – Santiago de Compostela, con parada en Bandeira a solo diez kilómetros de Fontao.

Viviendas restauradas

Hoy se pueden ver restauradas las antiguas viviendas, creo recordar que terminaron las obras en 2012. No esperes visitar la mina, todo ha sido tapiado. Es posible hacer una visita guiada previa reserva en el Museo Minero de Fontao.

MUSEO DE LA MINERÍA DE FONTAO
– Vila de Cruces – Pontevedra
info@museomineriafontao.es – Tlf. Información y Visitas: 986 582 017

Información sobre el museo

Lobos Sucios

Una película dirigida por Simón Casal en el año 2016. Actores con acento castellano interpretando a gallegos que trabajaron en las minas, explotando el wolframio para el patrón inglés o vendiéndolo en el mercado clandestino. Un escenario marcado por la guerra en Europa y el hambre que trajo la Guerra Civil Española.

Trailer oficial de Lobos Sucios (2016)

A memoria nos tempos do wolfram

Un documental a cargo de Antonio Caeiro que recoge los testimonios de los que trabajaron el wolframio. Voces gallegas que recuerdan el rugir de las tripas después de 1939, siendo la mina el único medio para sobrevivir. Aquí también hubo campos de trabajos forzados, presos políticos obligados a trabajar para los que ganaron la guerra.

Los vecinos vendieron el ganado, la forma tradicional de ganar el pan, para hospedar a los trabajadores de la mina. Compensaba más cobrar un alquiler que trabajar en el campo. Ganaban mucho dinero, mientras otros gallegos no tenían absolutamente nada. Era común que las mujeres de otras zonas se viesen obligadas a prostituirse, ofreciendo sus cuerpos en los barracones o cualquiera de las sesenta tabernas.

Un libro para conocer la historia del wolframio

Galicia en guerra. Espías, batallas, submarinos e wolframio

Una obra escrita en gallego por Eduardo Rolland, que cuenta la historia del wolframio gallego y el papel que jugó en la Segunda Guerra Mundial. Un mineral fundamental para la munición de los ejércitos, el oro negro que enriqueció a algunos.


Manuel, otro gallego en las minas de Asturias

Manuel Carbón fue otro gallego que emigró a Asturias para trabajar en las minas. Una actividad para la que parecía destinado desde el momento de su nacimiento, no me refiero simplemente al hecho de ser hijo de pobres, sino a su apellido de origen asturiano que hace referencia al material que empezó a explotar.

Aquel hombre era un hermano de mi bisabuelo. En la escuela solo aprendió a leer, escribir y las cuentas básicas para comprar en el ultramarinos. Disfrutaba con los libros y siempre tenía lápiz y papel. Escribió un diario que años más tarde llegaría a mis manos.

Siempre he sentido un gran interés por mi historia familiar, no espero grandes relatos. Quiero saber de dónde vengo. Hace unas semanas descubrí que mi bisabuela María usó corsé cuando tenía mi edad, empezó a servir en Vigo y tuvo que aceptar las absurdas reglas. Crecí con las historias de mi abuela materna, ella es la narradora oficial y la encargada de transmitirnos su saber popular. Y puedo afirmar que una casa de aldea es la mejor biblioteca, en un viejo escritorio de mi bisabuelo aparecieron las hojas raídas que cuentan quién fue Manuel.

Nació el cinco de diciembre de 1905 en una aldea de Pontevedra. Hijo de Manuel y Dolores, labregos. Antes del servicio militar obligatorio, menor de 18 años, se fue con un hermano a Asturias para explotar carbón. No dejó de hablar gallego, todos se entendían con el bable. No tenían medidas de seguridad, gritaban para avisar a los compañeros si había desprendimientos.

Después de tres años de servicio militar obligatorio en Marruecos durante la Guerra del Rif, decidió probar suerte en América como otros muchos gallegos. Acabó sus días en Argentina, el país que sintió como propio y que le dio la oportunidad de trabajar como cocinero entre otros oficios. Nunca dejó de escribir y publicar artículos en diferentes medios. La última página de su diario data de 1973 y afirmaba que era más feliz a sus sesenta y ocho años que a los veinte. No sé cómo llegó su diario al viejo escritorio de mi bisabuelo, simplemente estaba.


Ruta de senderismo por la zona

Merece la pena hacer una ruta de senderismo alrededor del poblado minero de Fontao. El Monasterio de Carboeiro está a pocos kilómetros y existen senderos que unen ambos puntos. Sin olvidar la Fervenza do Toxa o el balneario. 

Ruta Minas do Fontao con perro

Ruta circular Monasterio de Carboeiro – Poblado minero de Fontao (9 km)h

La mayoría de la ruta se hace por senderos, pero es importante comprobar su estado. Por culpa de la vegetación y el abandono del monte, podemos vernos obligados a caminar por el asfalto. Depende de la época del año, en diciembre encontramos cerrado gran parte del camino.

Ruta circular Monasterio de Carboeiro – Fervenza do Toxa (15 km)

Hice esta ruta el año pasado. Fui con un grupo de aficionados al senderismo y mi cachorra griffon. El camino es muy sencillo para cualquier perro, con posibilidad de soltarlo. Aye tenía menos de un año, no sabía andar bien con la correa y la dejé a su aire. De nuevo, volvemos a depender del buen estado de los senderos para intentar evitar el asfalto.

Ruta Ribeira do Ulla (15 km)

La ruta empieza en Ponte Basebe, el límite entre Vila de Cruces (Pontevedra) y Touro (A Coruña). Un recorrido por el entorno natural que rodea a uno de los ríos gallegos más importantes: el Ulla. Tuve la gran suerte de acampar aquí.


Visita obligatoria a Monasterio de Carboeiro

Pasamos del wolframio de 1939 a los siglos X-XII. Una construcción sin mayores incidentes, pasando a ser un lugar de culto para los condes de la zona. En el S.XII sufre una reforma y acepta las reglas de la orden de San Benito, el abad Fernando (1162-1192) es el que dirige las obras hasta llegar al monasterio de la actualidad.

Una edificación románica tardía, que se se adapta al gótico. Se trata de un monasterio único en España, cuyas características no se ven en otro lugar. Para empezar, se cimentó sobre una gran pendiente bordeada por el río Deza. Fue necesario construir una cripta acorde a las exigencias del terreno, con bóvedas muy resistentes. Algunos historiadores vinculan a Maestro Mateo (S.XII), director de la construcción de la Catedral de Santiago de Compostela, con esta obra.

Han habilitado una pequeña ruta circular alrededor del monasterio. Hay mesas para comer y un camino que lleva hasta la orilla del río Deza. Puedes soltar a tu perro y disfrutar de la naturaleza.

  • La entrada general es 1,50 euros y estudiantes 1 euro.
  • Hay una exposición de fotografías antiguas, en 1930 el monasterio estaba en ruinas. El proceso de restauración empezó de la década de los setenta.
  • Horario: de 11 a 14:30 y de 16:30 a 19:00.

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