Por la frontera de Portugal con perro

Rutas de senderismo, playa, desembocaduras de ríos… los de Pontevedra tenemos suerte. Dos días por la frontera con Portugal: Muíños de Folón, Santa Tegra y A Guarda.

Por el Vigo industrial…

Historias no contadas del puerto de Vigo

Mis abuelos vivieron muchos años en Vigo. Toda mi historia familiar está relacionada con los barrios del puerto. María era mi bisabuela, una mujer que quedó sin padres y tuvo que empezar a servir en uno de los balnearios más importantes del norte de España. Su mejor amiga era otra empleada, aprovechaban los domingos para tomar una gaseosa en el centro histórico poniendo como excusa la misa matutina. Conoció a un vigués, pero ella decía que para casarse siempre hay tiempo.

María en el Vigo de los años treinta

En algún momento de la II República (1931-1936/39), María regresó a la aldea y se enamoró de Indalecio, el vecino. Ganó el electricista bajito y rubio frente al vigués con estudios y apellido. Se casaron en 1935, cuando tenían más de treinta años y se les había pasado el arroz.

Conservó sus amistades viguesas hasta el final de sus días. Las felicitaciones navideñas, las visitas de los domingos, el pésame cuando moría un familiar… Nunca se desvinculó de la ciudad. Los vestidos buenos los compraba en Gran Vía y el médico de confianza tenía allí su consulta. Y, para rematar, su hija se casó en segundas nupcias con un vigués.

María en algún momento de la década de 1920

La industria viguesa es pasado

Primero fueron las fábricas de salazón de pescado, luego el sector naval y el automovilístico. No queda nada del antiguo balneario donde María dejó la espalda. Se construyó el puerto al que hoy llegan cruceros de todo el mundo y siguen saliendo barcos a faenar. Sin embargo, el Vigo industrial es pasado.

Zona de Berbés, Vigo

En 1958, llega la Citroën a Vigo. Parecía que iba a llegar el progreso a la ciudad, pero la crisis industrial llegó en las siguientes décadas. Sentenciando la industria con la reconversión de los ochenta. Mi abuelo trabajó como mecánico reparando máquinas de las fábricas gallegas y portuguesas. Mi familia puso un plato de comida en la mesa gracias a la industria viguesa.

Fábrica Alfageme (1929) de Vigo. Fotografía de La voz de Galicia
Berbés, Vigo

A Guarda

Después de la parada técnica en Vigo, seguí por la autovía hasta A Guarda. Un pueblo entre el Atlántico y el Miño, frontera natural con Portugal. No es casualidad que aquí esté el castro gallego más importante, Santa Tegra.

Aye en la desembocadura del Miño

Casas indianas

A Guarda no fue ajena a la emigración gallega, un fenómeno que continúa siendo actualidad. Entre S.XIX-XX, muchos de los emigrados a América retornaron y decidieron construir sus casas siguiendo el estilo de Brasil, República Dominicana o Puerto Rico. Otros enviaron dinero desde el extranjero para abrir escuelas en el rural o centros socioculturales.

En el casco urbano de A Guardia se pueden ver las casas indianas, viviendas construidas (S.XIX-XX) por los gallegos que emigraron a Brasil, Puerto Rico o República Dominicana.

Santa Tegra

En el monte de Santa Tegra (341m) se encuentra uno de los castros gallegos más importantes. La ciudad del noroeste peninsular conocida como citania de Santa Tegra. Un lugar estratégico para el control fluvial y las explotaciones mineras Serra de Groba.

Santa Tegra
Santa Tegra

Las construcciones pueden agruparse en almacenes o viviendas. Tenían barrios y zonas según oficios, incluso canales para filtrar el agua. Los historiadores han datado de S.IV a.C las primeras ocupaciones, a raíz de la ruta de comercio púnico que venía desde Cádiz. Las cerámicas encontradas demuestran la importancia del comercio.

Ermita de Santa Tegra, construida en el S.XII y reformada en el XVI-XVII
Aye en la desembocadura del Miño

PR-G94 Ruta Muíños do Folón e do Picón

Los muíños do Folón han sido protegidos por la UNESCO, reconociendo así su gran valor arqueológico y cultural. La piedra seca es una técnica tradicional de construcción que no necesita mortero. Se ha transmitido entre generaciones de canteros y es común verlo en cualquier muro o cierre gallego.

Nuestra ruta de senderismo por Muíños do Folón

Esta ruta de senderismo pretende dar a conocer uno de los mayores atractivos de Baixo Miño. Cualquiera puede hacerla, no es necesario ser un gran deportista. La PR-G94 Ruta Muíños do Folón e do Picón está muy bien señalizada, también el sendero que llega hasta la Ermita de San Martiño.


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