Mujeres portuguesas de las que no se habla

Nuestro vecino Portugal. Poco sabemos sobre este país y menos todavía sobre las mujeres feministas que alzan la voz por todas nosotras. Los feminismos de Portugal existen.

Feminismos de Portugal

Fotografía del periódico O Século sobre as sufragistas da Liga Republicana das Mulheres Portuguesas, publicado a 12 de Maio de 1910. 5 – Ana de Castro Osório; 6 – Maria Velela; 7 – Beatriz Paes Pinheiro de Lemos; 8 – Maria Clara Correia Alves; 13 – Sofia Quintino; 14 – Adeleide Cabete; 15 – Carolina Beatriz Ângelo; 16- Maria do Carmo Joaquina Lopes.

El podcast ha revolucionado el mundo de la radio. Podemos elegir qué escuchar y cuándo. Me he acostumbrado a llevar de paseo a Aye, mi perra, con los cascos puestos. O quitar la radio convencional y conectar el móvil cuando conduzco. El mundo del podcast es enorme, hay desde audiolibros a cursos de idiomas. El último que he escuchado Feminismos desde Portugal de Sangre Fucsia lo puedes descargar en iVoox.

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Soy gallega con apellido portugués. Ahora bien, ¿qué sé sobre las mujeres portuguesas y sus (nuestras) luchas feministas? Muy poco. Nada. Es hora de cambiar esta triste realidad.


Mujeres dando los primeros pasos

El siglo XIX, la era de las revoluciones. El Movimiento Obrero inició la lucha por la igualdad de derechos y la justicia social, olvidándose la mayoría de las veces de las mujeres. En 1897 se redacta la Constitución Federalista de las Mujeres en Portugal, dejando claro que la lucha obrera también incluía a las mujeres. Las portuguesas no estaban solas, hubo otras mujeres que alzaron la voz como Emma Goldman, Flora Tristán o Clara Zetkin por mencionar algunos nombres.

“A vosotros, obreros que sois las víctimas de la desigualdad de hecho y de la injusticia, a vosotros os toca establecer al fin sobre la tierra el reino de la justicia y de la igualdad absoluta entre la mujer y el hombre. Dad un gran ejemplo al mundo (…) y mientras reclamáis la justicia para vosotros, demostrad que sois justos, equitativos; proclamad, vosotros, los hombres fuertes, los hombres de brazos desnudos, que reconocéis a la mujer como a vuestra igual, y que, a este título, le reconocéis un derecho igual a los beneficios de la unión universal de los obreros y obreras”.

Flora Tristán. La Unión Obrera (1843) Hablé de esta paria en mi artículo Mujeres que me animaron a viajar

Las mujeres portuguesas fundaron el Grupo Português de Estudos Feministas en 1907 y un año más tarde la Liga Republicana das Mulheres Portuguesas que no desapareció hasta 1919. Ana de Castro Osório fue una de las feministas más influyentes del siglo XX en Portugal.

Ana de Castro Osório y el primer manifiesto feminista

Ana de Castro Osório (1872-1935)

Hasta hace poco, en las escuelas apenas se hablaba de Ana de Castro Osório (1872-1935). Escritora, pedagoga, republicana y feminista. Su fiel amiga Carmen de Burgos la describía como ¨la mujer más prestigiosa de Portugal¨.

O Príncipe das Maçãs de Oiro (1935)
También tuvo gran actividad en revistas

Escribió el primer manifiesto feminista portugués, Às Mulheres Portuguesas, en 1905. Se centró en la literatura infantil, tardaría horas en nombrar todos los títulos. Fue una firme defensora de los derechos de las mujeres, desde la educación a la ley de divorcio. Su pensamiento estaba influenciado por otras mujeres como Alice Pestana (1860-1929), también pedagoga, que fundó la Liga Portuguesa da Paz en 1899.

 Ângelo, la primera portuguesa que votó

Carolina Beatriz Ângelo (1878-1911), falleció con solo 33 años pero siempre será recordada como la primera portuguesa en ejercer el derecho al voto y una de las primeras en Europa

Es el turno de Carolina Beatriz Ângelo (1878-1911), la primera mujer portuguesa que ejerció su derecho al voto en mayo de 1911. Hubo que esperar hasta 1931 para que otra mujer, casada y otras características, pudiese votar. Entonces, ¿qué ocurrió en 1911?

Muy sencillo, un vacío legal. La ley no prohibía el sufragio femenino, simplemente no mencionaba a las mujeres y la sociedad patriarcal daba por hecho que no era necesario ya que la mujer pertenecía al espacio doméstico. Ângelo fue más inteligente y metió su voto en la urna en 1911. Después, redactaron de nuevo la ley y escribieron claramente que prohibían el sufragio femenino. Su gesto no cayó en el olvido.

Estudió medicina, especializándose en ginecología, y fue la primera mujer en operar en el Hospital de São José. Se unió a las luchas feministas, junto a otras colegas de profesión como Adelaide Cabete, reivindicando el derecho al voto, el divorcio y ser libres.

Los locos años 20 en Portugal

Adelaide Cabete (1867-1935)

Las luchas feministas solo podían avanzar. Las mujeres no iban a permitir ningún paso atrás en la conquista de sus derechos y las libertades más básicas. Se funda el Conselho Nacional de Mulheres Portuguesas, presidido por Adelaide Cabete, a la vez que organizaciones feministas de Estados Unidos entre otros países.

Adelaide Cabete (1867-1935), antigua compañera de Carolina Beatriz Ângelo, era una mujer hecha a sí misma. Nació en una familia muy humilde y quedó huérfana siendo niña. No pudo graduarse de medicina hasta los treinta años. Republicana y feminista, luchó para conseguir la baja de maternidad un mes antes del parto. Conocía de cerca la realidad de las mujeres embarazadas, lo veía todos los días en su consulta especializada en ginecología.

SPOILER. En Roma pudimos ver las violencias obstétricas que sistemáticamente se repiten en los centros de salud. Demoledor el trato que recibe Cleo, quien no pudo despedirse de su hija. Recientemente he leído Mamá desobediente, de Esther Vivas, libro que recomiendo.

También se involucró en las organizaciones feministas a favor del sufragio femenino. De hecho, en 1933 fue la primera y única mujer que votó en Luanda (Angola). Un año después regresa a Lisboa, de donde se fue por la instalación del Estado Novo, por motivos de salud. Falleció en 1935.

La primera periodista portuguesa

Virgínia Quaresma, la primera periodista portuguesa

Virgínia Quaresma (1882-1973) fue la primera licenciada en letras en 1903. Colaboró con varias revistas y periódicos como periodista, siempre relegada a las secciones femeninas como el Jornal da Mulher de O Mundo. Llegando a coincidir con Albertina Paraíso (1873-1930), también feminista y afiliada a las organizaciones de la época.

Al leer su historia, no pude evitar pensar en Coisa mais linda (2019). Salvando las distancias, claro está. Se trata de una serie brasileña disponible en netflix, inspirada en el Río de Janeiro de finales de los años cincuenta. Todas las actrices son guapas, flacas, con vestidos fabulosos y esas cosas de las producciones, aunque sí que recomiendo dedicarle tiempo. Voy por el cuarto capítulo.

Coisa mais linda, serie brasileña con mujeres protagonistas

Una de las protagonistas es periodista, Thereza, y lucha todos los días en una redacción con hombres primitivos que redactan artículos para mujeres. Al estilo Elena Francis de España, que no era más que un hombre dando consejos machistas a mujeres con problemas. En Coisa mais linda podrás ver una violación dentro del matrimonio, el racismo y clasismo que continúan siendo una triste realidad, escenas de sexo sin mujeres sumisas o el renacer de Malú después de que el marido les diese una patada a ella y su hijo.


Mujeres en la dictadura. Casa, família e tradição

El dictador António de Oliveira Salazar (1899-1970) pretendía llevar a las mujeres a la cocina. El ideario de la dictadura solo las veía como madres de familia que educarían en valores a los hijos patriotas. No tenían derechos sobre sus propios cuerpos, era el marido el que decidía si debían usar anticonceptivos; el aborto estaba terminantemente prohibido, la iglesia jamás lo permitiría; no podían trabajar en la diplomacia, ni otros cargos de relevancia.

En arquivos RTP se puede ver online Mulheres, un documental sobre el papel de las mujeres en la lucha contra el fascismo. Testimonios que hablan de la clandestinidad y la total ausencia de derechos. Lo recomiendo enormemente para conocer la historia que no aparece en los libros, aquella protagonizada por mujeres.

Caminando por Lisboa…

Los desertores, aquellos que se negaron a ir a la guerra

Muchas familias portuguesas trabajaron duro para darle estudios a sus hijos. El objetivo era formar a las siguientes generaciones y retrasar la edad del servicio militar obligatorio. En España hubo la mili hasta los noventa, pero era una situación completamente diferente. Algunos parecen nostálgicos, desde mi punto de vista no extraño condenar a un chaval a perder un año.

Los portugueses veinteañeros iban a la guerra. Estaban obligados a pasear un fusil por las antiguas colonias lusas. El salazarismo sacrificó a toda una generación de jóvenes por su sed de colonialismo arcaico. Algunos se negaron a hacer el servicio militar, pasando a ser parias y sin más opción que el exilio. Desertores sin derechos y condenados a una vida anónima. Conozco de cerca testimonios de desertores huidos a tierras gallegas o extremeñas.

“Para o cidadão comum, os desertores são aqueles tipos que estiveram na bela vida, numa esplanada de Paris. É uma imagem compreensível”, admite Bebiano. O que o livro pretende trazer a público são testemunhos de pessoas que mostram que “muitos passaram fome, algumas pessoas abandonaram a família, às vezes as namoradas, as mulheres, empregos, amigos, hábitos, não acabaram o curso. Tinham estatuto de classe média, foram cumprir as tarefas mais miseráveis. Não foi uma situação de privilégio. Causou traumas. Há vidas marcadas por isso”. “Ainda é preciso explicar”, defende.

Testimonio publicado en Público, “Eu fui desertor. Digo-o com todo o gosto”

A revolução dos cravos

Entrevista a Celeste dos cravos

Celeste Caeiro (1933) trabajaba en un restaurante de Lisboa en 1974. Aquel 25 de abril, el gerente tenía pensado regalar un clavel a las clientas y una copa de Oporto a sus acompañantes masculinos. El local no abrió sus puertas, en las calles comenzaba la revolución.

Los empleados recogieron sus cosas y se fueron a casa. Celeste llevó los claveles para que no se estropeasen, tomó el metro para Rossio y se dirigió al Chiado donde se encontró con los tanques del Movemento das Forzas Armadas (MFA). Un soldado le pidió tabaco, ella no era fumadora y le ofreció lo único que tenía: un clavel rojo. El hombre lo cogió y lo colocó en su arma. Un gesto mundialmente conocido y símbolo de la revolución pacífica.

Celeste continúa dando guerra. Alza la voz contra las políticas de austericidio que no permiten vivir dignamente. Actualmente depende de la ayuda económica de su hija, poco puede hacer con 370 euros de pensión de jubilación. Celeste dos cravos nunca ha sido de quedar en casa.

Ana Sofia Fonseca escribió Capitãs de Abril (2014) donde narra las historias de las mujeres de la revolución, dando visibilidad a las que sistemáticamente son ignoradas. Tampoco conocemos muchas voces femeninas de la Revolución Cubana de 1959 y otras tantas. Debo volver a mencionar La guerra no tiene rostro de mujer, libro del que ya hablé en Libros feministas que cuentan verdades.


Músicas feministas de la lusofonía

Algunos de los grupos que mencionaré fueron sugerencias del blog Bloco de Garotas Solteiras. Gracias a ellas he descubierto mujeres cantando verdades. Si alguien conoce más, que lo escriba en los comentarios.

Pagu con Rita Lee e Zélia Duncan
Mulheres Negras de Yzalú
Capicua de Alfazema

¿Qué se cuece hoy en Portugal?

En la última parte del podcast Feminismos desde Portugal de Sangre Fucsia pude conocer el trabajo de la Assembleia Feminista de Coimbra. En febrero de este año 2019, organizaron la primera fiesta no mixta de Portugal. Un evento que no estuvo libre de críticas por parte de hombres cisgénero.

Comunicado de Assembleia Feminista Coimbra. Más información en Facebook

En la ciudad de Coimbra hay otras organizaciones de mujeres, denominadas repúblicas, pero solo dos se declaran feministas. Obviamente participaron en la greve del 8M pero sin adherirse a ningún partido político, ellas estuvieron en la calle.

En cinco minutos en la web, he encontrado feminista.pt que es un blog dedicado a la difusión de eventos feministas y dar voz a las asociaciones. Tienen un listado de todos los colectivos feministas en Portugal. Conozco algunas organizaciones, otras no tenía ni idea.

Una pared cualquiera de Braga en 2016

Nueva ley sobre violación

A finales del 2018, Portugal avanzó hacia la lucha contra las violencias machistas revisando la tipificación de violación y agresión sexual. Se legisló una obviedad, que toda agresión sexual sin consentimiento (la propia palabra agresión implica ausencia de consentimiento) es una violación. Además de añadir otra cuestión, el deseo aunque será complicado utilizarlo en un juicio. No hay mayor sordo que el que no quiere oír, parece un avance y esperemos que esta ley no quede en meras palabras.

91% das vítimas de violação em 2017 são do sexo feminino e 99,2% dos arguidos, do sexo masculino. Mais de um terço das vítimas tinha até 18 anos. Em 55% dos casos existe uma relação familiar ou de conhecimento entre agressor e vítima

Datos del artículo Governo vai alterar legislação sobre crimes sexuais de Público

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