Timisoara en 1 día: qué ver, dónde dormir, cómo llegar…

Con poco dinero se puede regresar a los tiempos de los reyes de Habsburgo. Y a pocos metros, la plaza donde nació la revolución rumana de 1989. Bienvenidos a Rumanía.

Soy de las personas afortunadas que disfrutan de los fines de semana libres. Durante un tiempo trabajé para una gran compañía en un puesto que no tenía nada que ver con mi formación o mi manera de ser, contaba las horas para volver a casa y la única motivación era conseguir dinero para pagar las facturas. El día que me despidieron, mi mundo se paró. Hoy doy las gracias, fue el empujón para hacer las maletas y plantarme en Rumanía. Ahora sonrío cada mañana mientras me preparo para ir a la oficina.

Europa del Este tiene muchas cosas positivas que ofrecer. Todos quieren escuchar mi historia y comprender qué hace una mujer joven y española viviendo sola en Rumanía.

Una escapada a Timisoara

Una calle cualquiera de Timisoara

Para nadie es un secreto que mi vicio es viajar. Poner la mochila sobre mi espalda e irme a alguna parte. A veces aparezco en otro país o simplemente me muevo unos kilómetros. Actualmente vivo en Craiova, una ciudad universitaria a tres horas en tres de Bucarest. Me apetecía cambiar de escenario y me fui a Timisoara (343 kilómetros).

¿Cómo llegar a Timisoara?

  • Hay aeropuerto internacional con vuelos directos a Londres con Wizz Air. Y tengo entendido que Ryanair tiene rutas entre Países Bajos y Timisoara.
  • Desde Bucarest o Craiova, es el mismo trayecto, se pueden conseguir billetes de tren a buen precio. Pagué 72,60 lei (15,38 euros) tanto en el billete de ida como el de vuelta, es decir 145,2 lei (30,76 euros) en total. Utilicé los trenes nocturnos, después de viajar por Latinoamérica en bus estoy capacitada para dormir en cualquier parte.

Tips sobre el tren en Rumanía

  • Si eres estudiante en Rumanía, nacional o erasmus, tienes billetes gratuitos. No pagas nada si presentas tu carné universitario o la credencial de tu instituto. Aprovecha para conocer mundo.
  • Cae de sentido común, pero si compras los billetes con antelación tienes descuentos de hasta el 50%.
  • Existen muchas conexiones y la verdad es que me parecen cómodos los asientos. Dato importante, en todos los vagones hay enchufes.
  • No te asustes, los billetes a Timisoara son más caros que la media.
  • Aprovecha para hacer amigos. Recuerdo con cariño este primer viaje por Rumanía ahora que me he instalado en Craiova. Cuando regresaba a casa, estaba muy cansada y tenía que soportar seis horas de tren. Me tocó el peor asiento, el de la mesa para cuatro con desconocidas. Coloqué la mochila y me armé de paciencia. En cuanto me senté busqué el enchufe para conectar mi teléfono y escuchar música, quería desaparecer. Le pregunté a la chica que tenía al lado, aquella conversación terminó en la estación de Craiova. Me hice amiga de tres novatas universitarias de Bucarest que habían hecho una escapada a Budapest y Timisoara. Compartimos nuestra comida, hablamos de nuestras vidas y me enseñaron rumano. En el extranjero es muy fácil hacer amigos, todo depende de tu actitud.

Historia básica de Timisoara

Desde el principio…

La ciudad recibió la visita de numerosos pueblos. Sus calles y plazas están influenciadas por la tradición alemana, serbia, húngara, italiana, griega o judía. No existe consenso para datar el nacimiento de Timisoara, pero se sabe que el emperador bizantino Basilio II nombró este lugar en algunos de sus escritos en 1.019 d.C.

Pasó a ser territorio húngaro en el S.XI. Escenario de la batalla entre cristianos y musulmanes en el XIV y emplazamiento del palacio real de Carlos I. Todos querían estas tierras, en la Batalla de Nicópolis en 1396 se enfrentaron húngaros y franceses. Un punto estratégico en medio de Europa.

De la Edad Media al siglo XX

10 minutos para conocer la historia de Rumanía

Timisoara empezó a crecer, se construyeron murallas y edificios que solo se veían en las principales capitales europeas. Entre los siglos XVI-XIX estuvo bajo el dominio otomano y la influencia de la ciudad era similar a la de Budapest o Belgrado. Y finalmente, fue colonizada por los Habsburgo hasta el pasado siglo XX y la corta República de Banato durante la I Guerra Mundial (1914-1918).

No es hasta 1920, a través del Tratado de Trianon, que Hungría cede Timisoara a Rumanía. Una ciudad universitaria en el período entreguerras que consigue la atención de toda la comarca.

Rumanía en la II Guerra Mundial

Rumanía se declaró neutral en el conflicto bélico hasta la llegada al poder del dictador Ion Antonescu (1940-1944), que decidió ser aliado de las fuerzas del Eje. Colaboró en la invasión de la URSS o las deportaciones de judíos de Transnistria y Bucovina a campos de concentración polacos.

I don’t care if we go down in history as barbarians

Miguel I de Rumanía volvió al poder otros siete años, 1940-1947. Tiempo en el que se perdieron territorios que pasaron a ser de Bulgaria o la URSS y los depósitos de petróleo y Bucarest fueron bombardeados por EEUU. En 1944, Rumanía pasa al bando de los Aliados. Enviando tropas a Transilvania, Hungría y Checoslovaquia para luchar contra el fascismo.

Revuelta en Timisoara (1989)

El final de una época…

El detonante fue el deseo de desahuciar a un pastor luterano que días antes había criticado las políticas de Ceaușescu, por ejemplo el odio racial. Cabe recordar que las mujeres no contaban con los derechos más básicos como es decidir sobre sus propios cuerpos, tener acceso a anticonceptivos o aborto legal, seguro y para todas.

Empezaron las movilizaciones, siguiendo la ola de la caída del Muro de Berlín en noviembre de ese mismo año, entre ellos estudiantes cansados de no tener libertad. Otros rumanos de Sibiu o Bucarest dieron un paso al frente y alzaron sus voces en la calle aquel diciembre. Como resultado, más de mil personas murieron durante los disturbios. Sin embargo, nadie fue capaz de frenar las protestas: obreros, religiosos, mujeres hartas de ser tuteladas…

Ceaușescu y su esposa Elena son sometidos a un juicio en el que se les acusó de genocidio o el uso de armas contra civiles. Sus planes de huida no tuvieron el final esperado, fueron ejecutados el 25 de diciembre de 1989. Rumanía fue el primer país de Europa del Este que renegó del comunismo.

Durante las protestas, algunos manifestantes cortaron los escudos de las banderas rumanas. Una forma de mostrar su rechazo a la herencia soviética. Hoy se puede ver este gesto en las ventanas de algunos edificios.

Timisoara en 1989

De plazas va la cosa…

Plaza de la Victoria

El lugar en el que comenzó la revolución rumana de 1989, se ven algunos monumentos en memoria de aquellos que alzaron su voz contra la dictadura. Destaca la Catedral Metropolitana ortodoxa construida a mediados del pasado siglo XX. Sin olvidar el resto de edificios que hablan de una época de esplendor de esta ciudad situada en la frontera con Hungría.

Plaza Unirii

Plaza Unirii

En el centro de Timisoara está la Plaza Unirii. Naranja, verde o azul mires donde mires. Los edificios fueron construidos en la época de los Habsburgo y sus fachadas se dejaron influenciar también por el estilo serbio. Llama la atención la columna de la Trinidad datada de 1740.


¿Dónde dormir?

Casa Agnes

Habitación doble por 21 euros en Timisoara

Las reservas se hacen a través de la conocida web de búsqueda de alojamiento booking. Por 21 euros duermes en una habitación privada con baño, con todo tipo de detalles como una lavadora. Parecerá absurdo pero cuando viajar muchos días extrañas estas mundanas cosas.

Los dueños solo hablan rumano. En todo momento se esforzaron para comprender mi nivel básico del idioma y fueron extremadamente amables. Todo sonrisas e información exacta sobre el alojamiento, qué visitar en Timisoara o cómo llegar a la estación de tren al día siguiente.

Tip si necesitas ir a la estación de tren. Son más de 40 minutos caminando, el tranvía no puede circular por algunas zonas de la ciudad porque están de obras. Se evita dar una vuelta absurda si se atraviesa el cementerio cercano a Casa Agnes, un poco de trabajo de campo al ver las diferencias con respecto a los campos santos católicos.

Información importante

No recomiendo airbnb. En este blog expresé mi opinión sobre esta comunidad, no me gusta no saber si una compañía se lucra a base de pagar menos impuestos o se encarga de expulsar a los locales de la ciudad. A veces son familias o particulares que simplemente quieren o necesitan unos ingresos extra, siendo así podría ser una opción. De todas formas, y sabiendo que no es para todo el mundo, prefiero recurrir a couchsurfing. Volviendo a airbnb, busqué qué me ofrecía en Timisoara y todo era más caro que Casa Agnes y peor.

Casa Agnes es un pequeño hostal con tres habitaciones, reserva con antelación. No te vas a arrepentir.


¿Cómo moverte por Timisoara?

Timisoara es una ciudad pequeña, con calles y plazas que invitar a dar largos paseos. Algunas de las aceras están en obras y el tranvía no llega a todas partes, sin embargo si decides utilizarlo resulta muy sencillo. Los billetes se compran en el propio tranvía, efectivo o tarjeta. No hay revisor, pero como expliqué en las 15 curiosidades sobre Rumanía, aquí los pasajeros pagan.


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