5 pueblos y caza de brujas en España

Si algo da miedo son los conjuros de las brujas. Hasta hace muy poco, terminar con estas maléficas mujeres era una prioridad en España. Aquí hemos traído 5 leyendas sobre brujas de los pueblos de España. Algunas terminaron en la hoguera y otras lograron escapar de la Inquisicón. Pero, ¿realmente eran peligrosas estas mujeres?

5 pueblos y cazas de brujas en España

5 pueblos con brujas en España

Ha llegado la hora de irnos de viaje por España para llevar a cabo nuestra peculiar caza de brujas. De la mano de la historia de las mujeres, como solemos hacer en este blog. Coge papel y bolígrafo porque vas a conocer las 5 mejores leyendas de las brujas españolas.

1. Trasmoz en Zaragoza

En Zaragoza podemos desplazarnos a Trasmoz si buscamos historias de brujas aragonesas. Ya en el siglo XIII, este pueblo fue excomulgado por el Papa y tiempo después maldecido por el Abad del Monasterio de Varuela.

El propio Béquer quedó encantado por el lugar y escribió varias rimas sobre este pueblo a los pies de la montaña más alta del Sistema Ibérico. El castillo que dibujó Béquer mientras escribía en la comarca guarda una interesante historia. Se dice que fue obra de un mago llamado Mutamin y se terminó en menos de un año. ¿Sería ingeniero en lugar de hechicero?

Actualmente, solo 75 personas viven en Trasmoz aunque hubo un tiempo en el que todos hablaban de este pueblo. Se dice que los párrocos emitían su propia moneda de espaldas  al Reino, una osadía que la nobleza no dejaría pasar por alto.

Así empezaron a circular rumores de brujas, aquelarres y el Papa excomulgó a Trasmoz. Y sigue siendo el único pueblo de España condenado por la Iglesia.

Algunas brujas consiguieron tanta fama que seguimos conociendo sus nombres:

  • – Tía Casca fue acusada de brujería en 1850. Los vecinos de Trasmoz la agarraron y la tiraron por un barranco. En la mayoría de las ocasiones, los niños acusaban a las mujeres de celebrar aquelarres. 
  • – Dorotea era la sobrina de un párroco que quería bendecir el pueblo y librarlo de la brujería. La respuesta de las mujeres hechiceras fue lanzarle un maleficio. 
  • – Tía Galga y su hija también fueron señaladas como brujas, pero en realidad conocían los beneficios de las plantas medicinales de los alrededores de Trasmoz.

Para no olvidar esta parte de la historia, este pequeño zaragozano ha trabajado para atraer a los turistas. El Museo de Brujería y Supersticiones del Mancayo realiza visitas guiadas en las que se habla de estas mujeres. En España, la caza de brujas sentenció a 300 personas.

2. Villarino de Aires en Salamanca

Otra de las características que se suele asociar con las brujas es su capacidad para transformarse en un animal. Lo hemos visto en muchas películas, la profesora McGonagall se transformaba en un gato negro y enseñaba a sus alumnos cómo hacerlo. 

Pues en Villarino de Aires también hay leyendas de brujas con este superpoder. Algunos testigos decían que cuando una bruja estaba a punto de morir, era capaz de transferir sus poderes a otra mujer de su confianza. Nosotros no sabemos si sigue habiendo aquelarres en Villarino de Aires, pero recomendamos a los curiosos visitar el pueblo y contarnos su experiencia.

3. Soportújar en Granada

Lo que no podía imaginar cuando decidí escribir sobre las brujas en España, es que estas mujeres además de organizar aquelarres y maldecir, también viajaban. Un grupo de gallegas se desplazó a la alpujarra granadina y pasaron unos días en Soportújar.

Parecía un simple viaje entre amigas, pero los vecinos del pueblo vieron comportamientos extraños. Motivo suficiente como para denunciarlas y ser condenadas por brujería. Al parecer, si hablamos de las meigas (brujas) gallegas habelas hainas y en todas partes. Cada verano, en memoria de estas mujeres, se celebra la Feria del Embrujo.

4. Cangas do Morrazo en Pontevedra

Esta historia empieza por boca de su protagonista. María Soliña admitió que era una bruja cuando estaba enferma y tenía ya 60 años. Vivió en el siglo XVII, cuando las costas gallegas fueron atacadas por los otomanos. En estas batallas, perdió a su hermano y a su marido. 

A partir de esa desgracia, María Soliña pasaba los días en la playa rezando y esperando que le devolvieran los cuerpos. Su último deseo era darles sepultura y organizó reuniones con otras mujeres en aquel lugar. María Soliña no era una mujer pobre, gestionaba la Iglesia de San Martiño en Moaña, la Colexiata de Cangas y la Iglesia de San Cibrán en Aldán. A la nobleza local y la Inquisición no les gustaba que una mujer tuviese tanta influencia en la comarca.

María Soliña rezaba en playas muy remotas como Areas Gordas. El pretexto perfecto para ser acusada de organizar aquelarres y practicar la magia negra. En la caza de brujas también había luchar de podar y algunas personas lo utilizaron para arrebatarle la herencia a brujas como María Soliña.

La sentencia fue aprobada por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Santiago de Compostela, situado en el edificio que hoy es el Hotel Compostela.

El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Compostela estaba en el edificio que hoy es el Hotel Compostela,

5. Brujas de Zugarramurdi en Euskadi

Y llegamos a la leyenda de brujas más famosa de España. A principio del siglo XVII, unas mujeres de Zugarramurdi fueron acusadas de organizar aquelarres en una cueva y practicar todo tipo de hechizos. Todo empezó cuando María se fue a servir a Francia y entabló amistad con otras mujeres que se reunían. Eran brujas. 

Volvió a Zugarramurdi y le contó a todos sus quedadas en Francia con las brujas. Ella estaba encantada con aquellas noches tomando sustancias que la hacían volar. Ahí vino la caza de brujas y las condenas. Cada año, en España había cientos de casos de brujería y Alonso de Salazar empezó a investigar después de la quema de brujas en Zugarramurdi.

Las brujas de Zugarramurdi se estrenó en 2013 y es una comedia que cuenta la vida de las brujas en este pueblo.

Su trabajo consistía en certificar que las acusaciones de brujería eran reales. Escribió un informe de más de 11.000 páginas hablando de las brujas de Zugarramurdi y el rol del Auto de fe de Logroño. Por supuesto, no sabemos qué métodos utilizó Salazar para saber si una mujer se había escapado por un minúsculo aguajero o la que ahora era un gato. Aquello era una histeria colectiva.

Los turistas pueden visitar la cueva de las brujas de Zugarramurdi de una forma muy especial. Los viernes de agosto organizan una actividad teatralizada que muestra cómo eran los aquelarres. Machi es una abuela que intenta enseñarle a su nieta todos sus conocimientos sobre magia negra, así que la acompaña en su primera visita a la cueva. 

¿Por qué deberías visitar Zugarramurdi?

¿Por qué se creía que había brujas en Euskadi?

  • – En la mitología vasca, siempre se ha mostrado a la mujer con roles activos y como seres independientes.
  • – Cuando no existía la imprenta, los conocimientos de la cultura o la medicina se transmitían de forma oral. Las encargadas de esta labor eran las madres.
  • – Durante siglos, las mujeres de Zugarramurdi han utilizado las plantas medicinales de la zona y conocen bien la geografía. Para la Inquisición, aquellos remedios para combatir las enfermedades eran muy sospechosos.

Historia de las brujas y la Inquisición en España

Raro es el pueblo que no tiene leyendas en las que incluyan una bruja. Y del mito a la realidad no hay tanta distancia. Durante la Inquisición se quemaron vivas a muchas mujeres acusadas de brujería y malas artes. Las autoridades y la Iglesia no toleraban esas reuniones en las que se tramaba, según ellos, hacerle fechorías a niños y hombres de la comarca.

Hubo que esperar hasta el 15 de junio del 2004 para que el Papa Juan Pablo II, máxima autoridad de la Iglesia católica, pidiera disculpas por la caza de brujas. En el mundo se calcula que más de 50.000 mujeres corrieron esta suerte y murieron en una hoguera de la plaza del pueblo. Algunas lograban huir, pero la Inquisición española no iba a quedarse con las ganas de verlas arder en las llamas y ponían un monigote en representación.

Cualquier mujer podía ser acusada de brujería. Los vecinos se acusaban entre ellos y, en numerosas ocasiones, los niños de los pueblos anunciaban quién era la bruja como si se tratase de un juego. 

¿Por qué empezaron las cazas de brujas?

  • – En el siglo XIII, la Iglesia católica se pronunció sobre la brujería y la magia negra amparándose en un versículo de la Biblia. Concretamente en el Éxodo cuando se relata la Ley Mosaica. Entre otras cuestiones, se menciona: “No dejarás con vida a los hechiceros”. Y ahí nació la caza de brujas en España.
  • – En 1233 se prohibieron los actos que incluían orgías y rituales con animales. Que un grupo de mujeres se reuniese también empezó a ser sospechoso.
  • – El Papa Inocencio VIII aprobó la caza de brujas y escribió sobre las desgracias que podían causar los hechiceros en el Reino de Dios. Siempre usaban el masculino, pero al final fueron las mujeres las que pagaron sus (supuestos) pecados. 

Escucha el podcast de Cualquier tiempo pasado fue anterior

Nieves Concostrina habla de las brujas y qué pasó en Zurragamurdi:

¿Qué superpoderes tenían las brujas? ¿Cómo sabían que una mujer era bruja?

  • – Poseían a los animales.
  • – Destrozaban cosechas.
  • – Hundían barcos y provocaban temporales
  • – Organizaban orgías mientras consumían alucinógenos. 

En resumen, eran mujeres sin moral que no respetaban el código ético de la Inquisición. No necesitaban más prueba que el testimonio de alguna persona afirmando que una mujer practicaba la brujería. 

¿Por qué se dice que las brujas vuelan en escobas?

Sombreros de copa, verrugas en la cara y una escoba con la que vuelan por la noche. Esa es la imagen que todos tenemos de una bruja. Sin embargo, las de verdad eran de carne y hueso. Podía ser la vecina o la panadera que te entregaba la barra de pan a primera hora de la mañana. 

Detrás del mito de las escobas voladoras hay una lógica. Cualquier leyenda parte de un hecho, luego el relato depende del hombre. Algunas personas acusaban a las mujeres porque veían en ellas comportamientos extraños, no solo porque querían librarse de alguien porque no era de su agrado. 

Lisa Simpson siempre tiene razón.

Había mujeres que se reunían y celebraban aquelarres. En aquellos jolgorios consumían sustancias alucinógenas que, nunca mejor dicho, hacía que volasen a palmos del suelo. 

  • – Consumían belladona, una planta alucinógena que puede matar si se calcula mal la dosis.
  • – Se inyectaban esta sustancia en la piel, por la zona de la nuca o la sien. Las que querían sensaciones más fuertes y efectos rápidos se le introducían por la vagina. Y ahora llega la escoba, utilizaban el palo para ayudar a meterse esta bola de belladona. 

Esta podría ser una de las teorías que explican por qué se representa a las brujas con escobas. Una tradición que no apareció en los centros comerciales en los días previos al Halloween. Pintores como Goya representaron aquelarres y vuelos nocturnos de unas mujeres que todavía dan de qué hablar. 


Los reyes y las brujas de España

Las brujas provocan enormes desgracias, incluso la permanencia de un reino. Carlos II gobernaba en España a finales del siglo XVII y todos esperaban ansiosos la llegada del heredero. Sin embargo, le estaba costando mucho engendrar un hijo que le sucediese en el trono. Estaba claro, Carlos II había sido hechizado.

A partir de ese momento, pasó a conocerse como Carlos II El Hechizado. Su esterilidad era culpa de una bruja y ahora tendría que someterse a un exorcismo. El Consejo de la Inquisición le recomendó rezar y sentenciaron que era su esposa la que no podía engendrar un hijo. Muy raro que acusen a una mujer, ¿verdad?

Al final llamaron a un exorcista de Cangas de Narcea en Asturias. El Padre Vicario tenía experiencia en exorcismos de religiosas y cuando vio al rey comunicó su teoría: Carlos II tomó una taza de chocolate mezclado con seso y testículos cuando tenía 14 años. Para curarse, tendría que recibir las visitas del Padre Vicario con regularidad. 

Y así fue cómo el Padre Vicario se ganó un puesto en la Basílica de Atocha. En ningún momento mencionó que el rey había nacido sin un testículo. Resultaba más sencillo y conveniente culpar a la brujería.


La caza de brujas en los museos españoles

Las brujas han sido protagonistas en varias obras de artistas tan reconocidos como Goya. Aquí te contamos dónde puedes ver estas interesantes pinturas.

El Palacio de los Duques de Osuna, El Capricho (Madrid)

En el siglo XIX, Francisco de Goya recibió un encargo de la Duquesa de Osuna quien quería 6 pinturas dedicadas a la brujería. Le pagó 6.000 reales de la época y se puso manos a la obra.

Esta duquesa estaba obsesionada con la magia negra, pero no era la única. Organizar tertulias para hablar de brujas y encantamiento resultaba muy común. A estas citas acudían ilustrados como Goya y la nobleza. En la biblioteca de María Josefa Pimentel se encontraron varios ejemplares sobre esta temática.

Palacio de los Duques de Osuna en Madrid

Tiempo después, mandó construir El Capricho, un Palacio de los Duques de Osuna en Madrid. Las 6 pinturas de Goya que representaban un vuelo, el hechizado o las pócimas de las brujas servían de decoración para este palacio. De Goya destaca su respeto por la cultura. En varias pinturas suyas, aparecen las orejas de un asno. Se refería a la ignorancia y su desprecio por las supersticiones. Pintó brujas, pero desde la crítica ilustrada.

Museo del Prado en Madrid

El Museo del Prado merece varias visitas para conocer sus obras y en la sección dedicada a Goya también están sus pinturas de brujas. Vuelo de Brujas nos muestran capilotes con serpientes y campesinos pidiendo misericordia desde el suelo. Fíjate en el gesto de su mano, la cierran cruzando los dedos para protegerse el mal de ojo. 

Los Caprichos de Goya fueron una sátira a la sociedad de la época de Goya. Como ilustrado rechazaba vivir en las tinieblas, temiendo la ira de las brujas. Cuando terminó las 6 pinturas de la Duquesa de Osuna, tuvo problemas con la Inquisición porque criticaba la moralidad de los españoles. 


¿Existieron las brujas de verdad?

Sí, claro que existieron las brujas de verdad. Al menos esto es lo que contestará alguien de Alemania. En la actualidad, los niños siguen temiendo que aparezcan las brujas de la noche cuando se van a la cama. Sin embargo, aquellas mujeres poco tenían de especial.

¿Quiénes fueron las brujas de la noche?

Las brujas de la noche fueron 115 mujeres que formaron el 588º regimiento de aviación de la URSS en la II Guerra Mundial. Fue complicado llegar hasta ese grupo, pero necesitaban personas en aviación y la URSS aceptó el ingreso de las mujeres en sus tropas. Marina Raskova fue entrevistada por Stalin y en 1938 se convirtió en una bruja de la noche junto a Polina Osipenko y Valentina Grizodubovatres. 

Solo 23 fueron condecoradas y reconocidas como heroínas de guerra. Cuando terminó el conflicto bélico volvieron a sus casas sin ningún lujo. Te recomiendo el libro de La guerra no tiene rostro de mujer.

Cuando estalló la guerra, los regimientos aéreos compuestos solo por mujeres también defendieron la URSS. La media de edad era de solo 22 años. Lilya Litvyak era incluso más joven, con solo 21 años ya era comandante había derribado 12 aviones nazis.

  • – Los aviones no estaban adaptados a los cuerpos de las mujeres. Las más bajas tenían que poner algo en el asiento para ver con claridad.
  • – Nadie se preocupó por sus uniformes. Las botas se rellenaban con periódico para que no quedaran grandes y cosieron las cazadoras para convertirlas en su talla.

En las avionetas diseñadas en 1927, no tenía radio ni paracaídas. La piloto siempre iba acompañada de otra mujer que llevaba la bomba entre sus rodillas, cuando veía claro su objetivo, abrían la trampilla y dejaba caer el proyectil. De esta forma tan precaria, sobrevolaron las ciudades alemanas y todos tenían miedo a las brujas de la noche.

Escucha el podcast de Sangre Fucsia

¿Quieres conocer a las mujeres que dominaban el aire? Algunas eran brujas.

¿A qué se debe el apodo? Las avionetas volaban muy bajo para poder ver dónde tenían que tirar las bombas. A escasos metros del suelo, la gente escuchaba el sonido de las alas y aquel zumbido lo relacionaron con una escoba voladora. Así que pasaron a ser conocidas con el nombre de brujas de la noche.


Seguro que podemos añadir otros pueblos de España con historias de brujas, ¿se te ocurre alguno más? Hubo un tiempo en el que las mujeres con conocimientos de medicina o comportamientos un poco diferentes, eran condenadas a la hoguera. Luego se prohibieron estas ejecuciones públicas y la razón fue asentándose. 

Sin embargo, podría decirse que la caza de brujas no ha terminado. Las críticas están servidas para aquellas mujeres que se atreven a hacer algo fuera de la norma. Pero queremos conocer tu opinión, ¿crees que seguimos haciendo cazas de brujas?

Autor: Laura O. Sánchez

(Comarca do Deza, 1994) Socióloga, feminista e inmigrante en Rumanía que aporrea el teclado de Sen Enderezo desde junio del 2014. Nací una tarde de julio soñando con viajar sola por el mundo. La escritura vino más tarde, en 2º de la ESO, cuando Pilar me dejó mi primer libro feminista y creé mi cuarto propio. Ahí empecé a darle a las teclas. Soy una mujer simple: me gusta el café negro sin azúcar, hablar con retranca gallega a 3.600 km y viajar con una perra.

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