Violencia obstétrica, los pequeños detalles importan. Historia de Ariadna.

(Transcripción de su mensaje en Facebook)

´´ (Mi madre) Debido a los dolores lumbares que padecía por el peso del bebé y de secuelas de un accidente de tráfico tenía que hacerse masajes en la espalda con bastante frecuencia. La cuestión es que cada vez que se hacía uno, la barriga quedaba aplastada, con lo que la incomodidad era todavía mayor (no creo que fuese muy beneficioso para el bebé, para mí, en este caso). Ante esto, patentó una camilla con un hueco a la altura de la barriga para poder introducirla y así que se pudiese realizar el masaje sin ningún impedimento. No sé si te sirve, pero creo que encontró una forma de reducir esa “tortura” a muchas otras mujeres.´´

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Violencia obstétrica, la historia se repite. Testimonio de Ana

Ana (nombre ficticio) tiene 75 años. Vivió gran parte de su vida en una dictadura, el tiempo en el que las mujeres callaban y acataban. No perdió la virginidad hasta su noche de bodas; viviendo en una aldea de la provincia de Pontevedra, era una auténtica barbaridad mantener relaciones sexuales antes. Era pecado y daba terror llegar a casa de tus padres y decir que ´´estabas en cinta´´. El aborto existía, claro que sí, lo practicaban en la clandestinidad y con algo de suerte, sobrevivías a las agujas de calcetar y los rituales con hierbas. Ana comenta que corrían rumores y que una de sus vecinas, como otras muchas, había abortado tomando unas hierbas. Todo era ignorancia, ocultismo y una falta total de confianza con tus padres. Nadie sabía nada sobre ginecología, anatomía o sexualidad. Ningún libro de ciencias recogía esta información.  Continue reading “Violencia obstétrica, la historia se repite. Testimonio de Ana”