Día 3: Castro Urdiales – Laredo – Santoña (30 km)

Desayunamos en Castro Urdiales con el chico madrileño que conocimos el día anterior. Continuaron las anécdotas y las risas, no todos los días se conoce a un loco que hace el Camino de Santiago desde Países Bajos con una bicicleta del Decathlon, después de escuchar algunas de sus historias lo cierto es que me dio ganas de hacer lo mismo. Quizás pronto me anime, no lo descarto.

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Laredo

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Día 2: Portugalete – Castro Urdiales (35 km)

Dormimos en un hostel en Portugalete, pagamos 12 euros. El dueño era muy simpático y siempre estaba gastando bromas. Tuvimos todo el albergue para nosotras, a nadie se le ocurría hacer el Camino de Santiago en el mes de febrero. En el pueblo había ambiente de Carnaval, niños y adultos iban disfrazados pero Mara y yo no teníamos mucha gana de fiesta. Estábamos muy cansadas de la primera jornada del camino. Por la mañana, cuando estábamos desayunando, nos dimos cuenta de que no estábamos solas y en la otra habitación estaban unos madrileños. Ni idea de cuándo llegaron.

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Portugalete

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Día 3-4: Zarautz – Zumaia – Deba (22 km)

En realidad tendríamos que haber llegado a Deba, pero mi tobillo no estaba para muchas fiestas. Lo que menos quería era terminar en urgencias. Me lo vendé e intenté no formarlo, no era la primera vez que me daba problemas, hoy cuando lo muevo sigue sonando como una hormigonera. No es nada grave, será que simplemente estoy mal hecha.

Getaria

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Pasamos Getaria, donde comimos gracias a un supermercado Eroski. Quedaban pocos kilómetros y yo estaba deseando llegar a la playa para olvidarme de la mochila y mi maldito tobillo izquierdo. Llegamos pronto a Zumaia y buscamos un lugar donde dormir, no había albergues públicos y nos quedamos en un antiguo convento. Pagamos ocho euros y nos dieron una habitación para nosotros dos.  Sigue leyendo “Día 3-4: Zarautz – Zumaia – Deba (22 km)”

Siete pecados capitales

No, no hablaré de catequismo. Prefiero otros temas de conversación. Se cumplieron dos años de mi gran viaje como mochilera por Latinoamérica: Latinoamérica con una mochila. Y he decidido terminar el 2016 confesando mis ´´siete pecados capitales´´:

  • 1. No haberme rebelado antes. Querida Laura de hace dos años: deja de romperte la cabeza con tonterías. No te ahogues en un vaso de agua, respira hondo y si no te gusta algo: cámbialo. Me arrepiento de haberle dado tantas vueltas a mi viaje, dudaba porque temía por mi seguridad y no sabía ni por dónde empezar. Leí artículos en internet y no me convencían nada. Había los dos polos: las mujeres que viajan solas se empoderan y aprenden millones de cosas vs es una misión suicida. Perdí mucho tiempo por no ignorar a terceras personas y centrarme en qué quería hacer yo. 

 

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Viajo sola, no pido a gritos que me violen

He perdido la cuenta. No recuerdo la cantidad de veces que me han dicho que si salía a la ruta: ´´Laura, estás pidiendo que te violen´´. Sí, así de claro. Siempre nos dicen que los peligros están fuera de casa o lejos de tu zona de confort, imagino que es una mezcla entre: miedo a lo desconocido y vomitar los mensajes que vemos en la televisión, las escuelas o las lecciones que nos inculcaron nuestros padres. Todas recordaremos el clásico: ´´no aceptes caramelos de desconocidos´´. Sin embargo, pocos (ninguno) son los mecanismos reales que una niña tiene para defenderse de los abusos que ocurren de puertas para dentro.

Lo dicen las estadísticas, no yo. La mayoría de las violaciones, abuso me parece una palabra demasiado simpática para tratar este serio asunto, ocurren en el núcleo familiar o el círculo más cercano. Una de cada tres mujeres, ha sido violada. Y lo que me sorprende, con escándalo y absoluto asco, es esta cifra si la mayoría de las violaciones no son denunciadas. En España y cualquier sociedad, incluso los clanes más tradicionales, hay el puñetero tabú del incesto. Lo que nadie quiere nombrar, lo que no tiene nombre y lo más inhumano que se me puede ocurrir.  Sigue leyendo “Viajo sola, no pido a gritos que me violen”

Europa Occidental

Por todos es sabido que Europa es muy diversa, se compone de muchos países con culturas bien diferentes. Ahí está la gracia, al menos desde mi humilde punto de vista. Son necesarias pocas horas de avión para conocer otras realidades y mezclarse con personas que seguro que tienen muchas cosas que aportarte. Portugal y Alemania forman parte de Europa Occidental, aunque no parezcan de la misma familia.

Todavía estoy conociendo mi continente, me queda mucho por aprender, pero en este apartado narraré todas mis experiencias por Europa Occidental:

Si quieres leer más cosas sobre otras zonas de Europa:

Más información sobre países en los que he estado:

¿Vivir en Chile es más caro que en España? 10 diferencias. Datos según mi experiencia Erasmus de un año.

Creo que es lo que más veces me han preguntado desde que viví un año en Chile como estudiante de intercambio, gracias a un Erasmus Bilateral. Es algo subjetivo y depende de las prioridades de cada uno, un presupuesto para pasar el mes es algo muy personal que no se puede extrapolar. Yo vivía como estudiante: compartía piso, comía muchos macarrones, viajaba low cost… Puedo asegurar que jamás me faltó nada, no tenía lujos pero podía hacer casi todo lo que quería.

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Reñaca, a pocos kilómetros de mi casa

Podía escaparme el fin de semana a La Boca de Concón y alquilar una tabla para hacer surf, hacía escapadas en autobús al sur, salía de fiesta por Valparaíso, compré algo de ropa, de vez en cuando comía en restaurantes… Todo es cuestión de organizarse. Si Lucas, mi compañero de piso mexicano del primer semestre, y yo sobrevivimos con un presupuesto limitado cualquiera puede hacerlo. Dentro de lo malo, yo tenía euros, mi hermano mexicano lo pasaba peor y el cambio de moneda no era justo.

Yo tuve que alargar lo máximo posible mi beca del Ministerio de Educación del gobierno de España, una ayuda económica del Banco Santander y un premio extraordinario de mi universidad por mi expediente académico. Mi familia me daba dinero cada mes, pero no son precisamente de la alta sociedad española. Provengo de una casa obrera en la que se trabaja muchas horas y el sueldo se puede mejorar. Vuelvo a repetirlo, con poco dinero, se pueden hacer muchas cosas. Todo depende de cómo te organices, mi madre es una artista de llegar a final de mes y yo aprendí de ella. Sigue leyendo “¿Vivir en Chile es más caro que en España? 10 diferencias. Datos según mi experiencia Erasmus de un año.”