Día 1: Bilbao – Portugalete (20 km)

La idea de irnos a Euskadi fue completamente improvisada. Queríamos viajar después de los exámenes, pasar unos días fuera de Santiago y olvidarnos de los libros. Miramos varias páginas web: Ryanair, Renfe, Blablacar… hasta que al final compramos unos billetes de autobús, con la compañía Alsa, y nos fuimos a Bilbao por doce euros. Yo ya conocía Euskadi, hacía ya cuatro años, pero me quedaron ganas de volver. Si quieres echarle un ojo a dicho viaje (Irún – Bilbao): Camino del Norte.

Nuestro presupuesto, como siempre, era reducido. Buscamos en couchsurfing a alguien que nos alojase, era una forma también de conocer mejor las ciudades de Bilbao y Santander. Sin embargo, no tuvimos suerte. Eran los días festivos de Carnavales y todo el mundo tenía planes, además éramos dos personas y entiendo perfectamente que es más complicado. Necesitábamos un plan B, no podíamos pagar cinco días de hostels convencionales y más cuando no aparecían opciones económicas en la web. Todo lo que vimos, no bajaba de los 20 euros la noche. Imposible.

IMG_20170225_101918
Bilbao

Sigue leyendo “Día 1: Bilbao – Portugalete (20 km)”

Día 5: Deba – Bilbao (70 km)

Como he explicado, decidimos ir en tren hasta Bilbao por culpa de mi tobillo. Todo Euskadi está bien conectado, hay trenes con frecuencia y ofrecen un gran servicio. Después de cuatro años, no recuerdo cuánto pagué y seguramente habrá subido el precio, pero seguro que no tuve que vender el riñón para llegar a Bilbao. Nos levantamos temprano y salimos del albergue de Zumaia, andando, y allí cogimos el tren hasta Bilbao.

DSCN2174.JPG
Bilbao, julio del 2013

Sigue leyendo “Día 5: Deba – Bilbao (70 km)”

Día 3-4: Zarautz – Zumaia – Deba (22 km)

En realidad tendríamos que haber llegado a Deba, pero mi tobillo no estaba para muchas fiestas. Lo que menos quería era terminar en urgencias. Me lo vendé e intenté no formarlo, no era la primera vez que me daba problemas, hoy cuando lo muevo sigue sonando como una hormigonera. No es nada grave, será que simplemente estoy mal hecha.

Getaria

dscn2082

Pasamos Getaria, donde comimos gracias a un supermercado Eroski. Quedaban pocos kilómetros y yo estaba deseando llegar a la playa para olvidarme de la mochila y mi maldito tobillo izquierdo. Llegamos pronto a Zumaia y buscamos un lugar donde dormir, no había albergues públicos y nos quedamos en un antiguo convento. Pagamos ocho euros y nos dieron una habitación para nosotros dos.  Sigue leyendo “Día 3-4: Zarautz – Zumaia – Deba (22 km)”

Día 2: Donostia-Zarautz (20 km)

Era el segundo día y sí, tenía agujetas por todo mi cuerpo. Repito que no tenía ni idea de montar una mochila, llevé demasiada ropa y mal doblada, pero de los errores se aprende y mucho. Salimos de Donostia muy temprano, serían las nueve o algo así, caminamos por el paseo marítimo varios kilómetros y volvimos a subir el monte Igeldo. Llegamos a un faro, desde donde se veía toda la ciudad por lo que la subida mereció la pena.

Ese día tocaban 20 kilómetros y no era tan duro como el tramo anterior. Por el camino hasta Orio, pudimos escuchar a la gente hablar euskera. No está claro el origen de este idioma, pero desde luego no es latino. Me parece increíble la forma en la que se ha conservado y es uno de los pilares de la identidad vasca. Euskadi es una nación con su propia historia, una lengua con miles de años de antigüedad, una cultura diferente a otras zonas del norte… Creo que es muy interesante, supongo que me sale la académica que llevo dentro. Sigue leyendo “Día 2: Donostia-Zarautz (20 km)”

Día 1: Irún – Donostia (27 Km)

Escribo esta entrada después de cuatro años. Es posible que no recuerde muchos de los detalles, de hecho, veo las fotografías y en algunas casi no me reconozco. He cambiado por completo; en aquel momento no tenía ni idea de que escribiría este blog, que me patearía toda Latinoamérica, que me iría sola a Marruecos, que vería miles de vídeos en youtube sobre cómo montar una mochila, que trabajaría como aupair, que me perdería por Moldavia donde todo el mundo hablaba ruso, que terminaría la universidad a distancia, que me mudaría de casa ochenta veces…

DSCN2040.JPG
Laura con 19 años, julio del 2013. Guipuzkoa.

Es increíble lo que puede cambiar una persona y todas las cosas que ocurren en cuatro años. Laura a los 19 años, no tenía ni idea de la cantidad de miedos que perdería por el camino y lo mucho que adoraría tener una mochila a la espalda. Por aquella época, solo conocía Londres donde estudió inglés un mes (su primer viaje sola y cumplió sus 17 en un concierto de Judas Priest), las partes de España que había visitado con su familia, las excursiones del colegio y las escapadas a Portugal. Fin. Sigue leyendo “Día 1: Irún – Donostia (27 Km)”

Volterra, Siena y Grosseto

Eran nuestros últimos días en Italia y queríamos aprovecharlos al máximo. Después de nuestra parada de dos días en Cecina: Cecina, rincones de Italia, nos fuimos en autobús hasta Volterra. Dicho pueblo se ha hecho famoso por ser uno de los más bonitos de la Toscana y han rodado varias películas, entre ellas, Crepúsculo. Dicho dato nos traía sin cuidado, ni a Maarten ni a mí nos gustaba ese tipo de cine. Nos imaginamos que estaría lleno de gente y así fue, lo que se espera en el mes de agosto.

DSC_4422.JPG
Toscana

Nosotros no fuimos con ningún tour, cogimos un autobús convencional que atravesó toda la Toscana. A través de las ventanillas podíamos ver las colinas de color verde con tonos marrones y una gran extensión de tierra donde no se veía ni una sola casa. Me encantaban las vistas. Sigue leyendo “Volterra, Siena y Grosseto”

Cecina, rincones de Italia

Queríamos escapar de las grandes ciudades y aprovechar la playa, eran nuestros últimos días en Italia. Al azar elegimos Cecina, subimos en el tren y llegamos en unas horas. Cuando bajamos, preguntamos en la taquilla de la estación por un camping o un lugar donde acampar. Nos indicó la parada de un autobús urbano, pero tendríamos que esperar una hora. Fuimos andando.

A mí me pesaba la mochila y quería probar suerte, quizás alguien nos podía llevar en coche. Me puse a hablar con un señor que tenía el coche aparcado, aunque seguía al volante. Imaginé que estaba esperando por alguien, pero por preguntar que no fuese… Intenté hablar italiano, mezclando palabras con el portugués y el español. Fue amable no, lo siguiente. Nos dijo que subiésemos y que él nos acercaba porque eran 3 kilómetros y hacía mucho calor. 

dsc_4385

Sigue leyendo “Cecina, rincones de Italia”