´´Es más importante tu talla de sujetador que lo que escribes´´

En más de una ocasión he pensado dejar de escribir y cerrar el blog. Me encantan todos los cambios de la página, la madurez que estoy adquiriendo a la hora de redactar, me hace ilusión publicar novedades… pero siempre hay dos cosas que hacen que me pregunte si debo darle a enter: vergüenza por hacer pública mi opinión y los comentarios machistas que recibo. 

Al principio, mi blog era insípido. Un montón de información desordenada y ni siquiera yo tenía claro cuál era la razón por la que escribía. Con el tiempo, fui perdiendo la vergüenza y los miedos, plasmando mi opinión y narrando historias en primera persona. Sin querer violar mi intimidad, distinguiendo lo privado de lo público. No quería pecar de egocentrismo o prepotencia. No soy ejemplo de nada, ni lo pretendo. Y sí, Laura y Sen Enderezo no son perfectAs.

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Braga, Portugal

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Día 5: Noja – Santander (35 km)

Cuando despertamos en Noja (Cantabria) y abrimos la ventana, vimos que estaba lloviendo muchísimo. Descartamos por completo llegar andando a Santander, donde nos esperaba un host de couchsurfing que tenía nuestra misma edad. Recogimos nuestras cosas, desayunamos las provisiones que teníamos, pusimos los chubasqueros y empezamos a caminar hacia el centro del pueblo para mirar dónde estaba la parada del autobús.

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Modo peregrinas…

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Día 5: Deba – Bilbao (70 km)

Como he explicado, decidimos ir en tren hasta Bilbao por culpa de mi tobillo. Todo Euskadi está bien conectado, hay trenes con frecuencia y ofrecen un gran servicio. Después de cuatro años, no recuerdo cuánto pagué y seguramente habrá subido el precio, pero seguro que no tuve que vender el riñón para llegar a Bilbao. Nos levantamos temprano y salimos del albergue de Zumaia, andando, y allí cogimos el tren hasta Bilbao.

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Bilbao, julio del 2013

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Día 2: Donostia-Zarautz (20 km)

Era el segundo día y sí, tenía agujetas por todo mi cuerpo. Repito que no tenía ni idea de montar una mochila, llevé demasiada ropa y mal doblada, pero de los errores se aprende y mucho. Salimos de Donostia muy temprano, serían las nueve o algo así, caminamos por el paseo marítimo varios kilómetros y volvimos a subir el monte Igeldo. Llegamos a un faro, desde donde se veía toda la ciudad por lo que la subida mereció la pena.

Ese día tocaban 20 kilómetros y no era tan duro como el tramo anterior. Por el camino hasta Orio, pudimos escuchar a la gente hablar euskera. No está claro el origen de este idioma, pero desde luego no es latino. Me parece increíble la forma en la que se ha conservado y es uno de los pilares de la identidad vasca. Euskadi es una nación con su propia historia, una lengua con miles de años de antigüedad, una cultura diferente a otras zonas del norte… Creo que es muy interesante, supongo que me sale la académica que llevo dentro. Sigue leyendo “Día 2: Donostia-Zarautz (20 km)”

Volterra, Siena y Grosseto

Eran nuestros últimos días en Italia y queríamos aprovecharlos al máximo. Después de nuestra parada de dos días en Cecina: Cecina, rincones de Italia, nos fuimos en autobús hasta Volterra. Dicho pueblo se ha hecho famoso por ser uno de los más bonitos de la Toscana y han rodado varias películas, entre ellas, Crepúsculo. Dicho dato nos traía sin cuidado, ni a Maarten ni a mí nos gustaba ese tipo de cine. Nos imaginamos que estaría lleno de gente y así fue, lo que se espera en el mes de agosto.

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Toscana

Nosotros no fuimos con ningún tour, cogimos un autobús convencional que atravesó toda la Toscana. A través de las ventanillas podíamos ver las colinas de color verde con tonos marrones y una gran extensión de tierra donde no se veía ni una sola casa. Me encantaban las vistas. Sigue leyendo “Volterra, Siena y Grosseto”

Siete pecados capitales

No, no hablaré de catequismo. Prefiero otros temas de conversación. Se cumplieron dos años de mi gran viaje como mochilera por Latinoamérica: Latinoamérica con una mochila. Y he decidido terminar el 2016 confesando mis ´´siete pecados capitales´´:

  • 1. No haberme rebelado antes. Querida Laura de hace dos años: deja de romperte la cabeza con tonterías. No te ahogues en un vaso de agua, respira hondo y si no te gusta algo: cámbialo. Me arrepiento de haberle dado tantas vueltas a mi viaje, dudaba porque temía por mi seguridad y no sabía ni por dónde empezar. Leí artículos en internet y no me convencían nada. Había los dos polos: las mujeres que viajan solas se empoderan y aprenden millones de cosas vs es una misión suicida. Perdí mucho tiempo por no ignorar a terceras personas y centrarme en qué quería hacer yo. 

 

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Viajo sola, no pido a gritos que me violen

He perdido la cuenta. No recuerdo la cantidad de veces que me han dicho que si salía a la ruta: ´´Laura, estás pidiendo que te violen´´. Sí, así de claro. Siempre nos dicen que los peligros están fuera de casa o lejos de tu zona de confort, imagino que es una mezcla entre: miedo a lo desconocido y vomitar los mensajes que vemos en la televisión, las escuelas o las lecciones que nos inculcaron nuestros padres. Todas recordaremos el clásico: ´´no aceptes caramelos de desconocidos´´. Sin embargo, pocos (ninguno) son los mecanismos reales que una niña tiene para defenderse de los abusos que ocurren de puertas para dentro.

Lo dicen las estadísticas, no yo. La mayoría de las violaciones, abuso me parece una palabra demasiado simpática para tratar este serio asunto, ocurren en el núcleo familiar o el círculo más cercano. Una de cada tres mujeres, ha sido violada. Y lo que me sorprende, con escándalo y absoluto asco, es esta cifra si la mayoría de las violaciones no son denunciadas. En España y cualquier sociedad, incluso los clanes más tradicionales, hay el puñetero tabú del incesto. Lo que nadie quiere nombrar, lo que no tiene nombre y lo más inhumano que se me puede ocurrir.  Sigue leyendo “Viajo sola, no pido a gritos que me violen”