El trabajo más raro para una mujer

Celia Rivas Cascais fue la primera camionera de España y de Galicia. Sacó su licencia de conducir en 1932. Se puso al frente de la empresa familiar junto a sus hermanas, transportó soldados franquistas durante la Guerra Civil, acogió en casa a soldados americanos en la II Guerra Mundial e hizo la mejor campaña de marketing para promover el marisco gallego. ¿Quieres que Sen Enderezo te cuente más detalles de esta pionera del motor?

¿Quién fue la primera camionera de España? Celia Rivas Cascais

¿Quién fue Celia Rivas Cascais y por qué se hizo camionera?

¿Sería posible hablar de una gallega sin mencionar la emigración? Lo veo complicado. La vida de Celia Rivas Cascais estuvo marcada por las Américas incluso antes de nacer. Sus padres, Joaquín Rivas y Josefa Cascais, subieron a un barco rumbo a Buenos Aires. Después, el cabeza de familia trabajó en EE. UU. y Cuba. Los hijos fueron llegando, hasta sumar los seis miembros de la nueva generación de los Rivas Cascais.

Celia Rivas Cascais (1912-1974) abrió los ojos por primera vez en una aldea de Fisterra. Para ser más concretas, en Lugar de Calcova.

La familia llevaba instalada en Galicia desde 1908 y nunca más se fueron de su tierra. Así que algunos hermanos de Celia, al igual que ella misma, nacieron en Costa da Morte.

Celia Rivas Cascais fue la primera camionera de España. Sacó su carné de conducir en 1932.
Celia Rivas Cascais fue la primera camionera de España. Sacó su carné de conducir en 1932.
  • La protagonista de nuestro artículo de hoy, sabía leer y escribir. No se sabe si asistió a la escuela.
  • El padre tuvo la idea de abrir un negocio de transportes en A Coruña. En Estados Unidos vio que las mujeres también conducían, así que no le parecía algo descabellado que sus hijas hicieran lo mismo.
  • Celia Rivas aceptó ponerse al volante y, en 1932, fue la primera mujer que sacó el carné de conducir para camiones.
  • Al principio, Joaquín Rivas arrancó la empresa con un viejo coche transformado en camión. Más tarde, importó un Chevrolet de Estados Unidos. Y hasta que Celia sacó su licencia, se encargó de contratar a los comerciantes y portadores que cargaban en los camiones cajas de pescado y marisco gallego.

Cuando Celia saca su licencia de conducir (1932), la II República reconoce la mayoría de edad a los 23. Ella tenía 19 años. Manejaba los ejes de un camión, pero tenía prohibido emanciparse. Solo las casadas y las monjas podían abandonar el hogar familiar a los 20.

Las mujeres americanas fueron pioneras en la aviación y luego las siguieron las españolas. Dominar el aire es una hazaña que Sen Enderezo quería tener en su registro. ¿Conocías los nombre de alguna de las piloto?


¿Cuándo se hizo empresaria Celia Rivas Cascais?

Joaquín Rivas falleció en la década de 1930. La esposa, Josefa Cascais, pasa a ser la gestora de los negocios del motor. Sin embargo, solo en el papel, porque son las hijas las que sacarán adelante el patrimonio familiar. ¿Has visto la serie de RTVE 6 hermanas? A veces, la realidad supera a la ficción.

6 hermanas que ocultan que su padre murió para no perder sus propiedades. La realidad supera la ficción. Celia Rivas Cascais y sus hermanas dirigieron las empresas familiares dedicadas al transporte.

Las mujeres Rivas Cascais consiguieron nuevos contratos, compraron un ómnibus para 50 personas en 1936 y siguieron entregando mercancías por toda la geografía española.

El camión que conducía Celia Rivas por las carreteras de Galicia y España.
  • Incluso después del matrimonio de Celia con Manolo Martínez, vecino de Muxía, fue ella la que siguió tomando las decisiones empresariales.
  • Los cónyuges de las hermanas Rivas Cascais trabajaron para el negocio familiar, siempre como subordinados.
  • En el Franquismo, una mujer no tenía derecho a tener propiedades a su nombre. Sin embargo, en el caso que ocupa este artículo, la dirección siguió en manos de Celia y sus hermanas. En el papel pondría lo que el régimen quería ver. A modo de recordatorio, cito que la mayoría de edad de la mujer casada no llegó hasta finales de la dictadura, que se lo pregunten a mi abuela.

Requisar el camión, ser transportista en el campo de batalla y alojar soldados americanos en casa

El estallido de la Guerra Civil (1936-1939) dinamitó los planes empresariales de estas gallegas. Los vehículos tenían que pasar a las manos del ejército. En julio de 1936, solo un mes después de comprar el ómnibus, unos franquistas se presentaron en su vivienda y reclamaron el camión. Querían usarlo para el deplazo de los soldados y cargar armamento, comida o agua potable.

Ante tales exigencias, Celia se ofreció como conductora. Estaba dispuesta a ir al frente de Mérida, siempre que continuase siendo la dueña del vehículo. Aquella idea no gustó a una de las hermanas, así que se desplazó a Coruña para intentar arreglar el asunto. No quería que se llevasen su medio de vida y, evidentemente, medió para que Celia siguiera trabajando en Fisterra.

Los planes de ir al campo de batalla se cancelaron, al menos por un tiempo, y siguieron con sus rutinas. Por supuesto, dentro de la normalidad de un país roto por la guerra. Al final, el bando nacional requisó el camión y un soldado lo estrelló en una carretera secundaria. La familia Rivas lo rescató de la cuneta, realizó las reparaciones necesarias y lo ocultó en la vivienda. Hasta que alguien se dio cuenta.

Cuando Celia conducía por las carreteras gallegas en plena Guerra Civil, se encontraba con autoestopistas a los que ayudaba. En una ocasión, conoció a Xosé Cambón. Además de llevar pasajeros, se encargaba de llevar mensajes entre la mercancía. Un silencioso trabajo de resistencia.

Los viajes de Celia Rivas Cascais

Fue entonces cuando Celia, volvió a proponer el mismo trato a los franquistas: si se llevan mi vehículo, yo también voy porque soy la propietaria. Debió de decirlo muy convencida, porque aceptaron. El famoso ómnibus con capacidad para 50 personas, Celia y su hermana María llegaron a Oviedo en medio del conflicto bélico. Ellas eran camioneras y tenían que transportar a los soldados y entregar suministros.

  • En esos trayectos por la geografía española, la gallega no olvidó sus dotes para los negocios. Aprovechó su empleo forzado de transportista de soldados para comercializar con productos que en Galicia eran comunes, pero muy escasos en otras zonas. Por ejemplo, el pescado y otros alimentos imposibles de conseguir en un país en guerra.
  • Ya en la posguerra española, la familia Rivas Cascais levantó otro escándalo. El avión americano Liberator B24 caía en las aguas gallegas y los vecinos de Costa da Morte se lanzaron a rescatar a los pasajeros. Algunos de estos soldados terminaron en la residencia de Celia. Y, tal y como recoge la sobrina de la protagonista en su libro, los norteamericanos estaban comiendo sus documentos. Viendo aquella barbaridad, una hermana de Celia intentó comunicarse con señas y les mostró el fuego de la cocina. Quemaron todo lo que podía comprometerles. No querían dejar evidencias de su identidad, aunque en teoría España era neutral, su nacionalidad no era bienvenida.
  • Con el paso de los años, las Rivas Cascais gestionaron una empresa de transportes con alrededor de 250 empleadas y empleados. Tenían barcos de pesca, varias fábricas y abrieron restaurantes en Madrid y Barcelona en los que el marisco era el plato estrella.

El wolframio se utiliza para la munición y el armamento de las guerras. Una de las minas más grandes en la época de la II Guerra Mundial, estaba en Vila de Cruces (Pontevedra). En este artículo te contamos cómo trabajaron aquí los presos políticos, los gallegos que buscaban empleo y por qué había mujeres que ejercieron la prostitución en este pueblo.


Celia Rivas Cascais hoy

La primera camionera de España murió en 1974, pero se sigue hablando de ella. Y si yo he dedicado este artículo a su figura es gracias al I Encontro de Empresarias Galegas de 2008, proyecto del que nació Pionera.

En esta exposición se dio a conocer la historia de Celia Rivas Cascais y otras gallegas que fueron abriendo camino. Durante un tiempo estuvo disponible online en la página oficial de la Xunta de Galicia, pero el link al pdf no funciona. Para leer Pioneras da Costa da Morte tienes que ir a la web del Ministerio.

Celia Rivas Cascais tiene una calle en Fisterra, quizá sea el nombre de la estación de autobuses de Compostela y aparece en Pioneras de Galicia.
  • Celia Rivas tiene fans con nombres masculinos. El conocido escritor Manuel Rivas se inspiró en ella para crear algunos personajes de sus novelas y Fran Alonso hizo lo mismo. En A punta de pistola (2012) de Fóra de Xogo, nos encontramos con una Rivas Cascais modernizada.
  • La Galería de Mulleres de Muxía, en 2011, incluyó el nombre de la camionera en la exposición.
  • Fisterra le entregó una calle en 2016.
  • Y desde el 2019, en el ayuntamiento de Compostela debaten sobre el nombre de una variante cercana al Polígono del Tambre y la nueva estación de autobuses. ¿Se llamarán Celia Rivas Cascais finalmente?
  • Sin embargo, la herstory es posible gracias a las investigaciones que hacemos nosotras, las mujeres. Isabel Risco y otras feministas llevan años hablando de Celia. En Sen Enderezo, solo nos hemos subido al carro, nunca mejor dicho.

Todavía hay pocas mujeres trabajando como camioneras. El mundo del motor huele a testosterona. Hace más de un año, vimos en Salvados un programa sobre las carreteras y el papel que juegan ellas. Si quieres saber más sobre la entrevista a una camionera que trabaja en este siglo, puedes consultar Que una mujer elija su empleo del artículo 22 cosas que no podía hacer una mujer.


Preguntas frecuentes

¿Quién fue la primera mujer camionera de España?

Celia Rivas Cascais fue la primera camionera de España y Galicia. Logró sacar su licencia de conducir camiones en 1932, cuando solo tenía 19 años. Trabajó como transportista en la empresa familiar, en la que las decisiones las tomaban ella y sus hermanas.

¿Fue difícil para Celia Rivas Cascais ser camionera en el siglo XX?

Sí, como pionera en el mundo del motor, tuvo que ganarse el respeto en el sector. Durante la Guerra Civil incluso tuvo que trabajar en el frente para conservar su vehículo. Su padre empezó la empresa de transportes, pero después de su muerte, fueron las hijas las que sacaron el negocio a flote en una sociedad muy machista.

¿Se habla de Celia Rivas Cascais en la actualidad?

Es muy probable que la nueva estación de autobuses de Santiago de Compostela lleve su nombre. En Fisterra, su pueblo, le asignaron una calle. Y varias activistas, actrices y escritores la citan en sus discursos. Sin embargo, hoy conocemos esta parte de la herstory gallega gracias al trabajo de documentación de su sobrina Lilí Díaz Rivas y otros estudiosos.


El mes de agosto viene con la reivindicación de oficios y trabajos asociados a los hombres. Celia Rivas Cascais ha roto el hielo. Y nos recuerda que ser una mujer camionera, no tiene que ser algo malo. Yo propongo echar un buen bote de pintura violeta sobre este concepto y crear un #YoTambiénSoyUnaCamionera. Se aceptan camisas de cuadros, pelo corto y tatuajes.

Y tú, ¿conoces a otras pioneras en mecánica, transportes y coches?

Bibliografía y fuentes de la primera camionera de España

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Laura Oliviera Sánchez

Soy una gallega emigrada a Rumanía. Tecleo este blog feminista desde el 2014. Me gusta contar historias de mujeres con nombres propios, anónimas y leyendas de mi país y el extranjero. Un pupurrí de actualidad y pasado. Y con mucho sarcasmo. Si quieres conocerme mejor, ¡estás a un click de distancia!

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