5 cosas erróneas que pensaba antes de ir a Marruecos

Tenía esas ideas de forma inconscientemente. Me considero una persona abierta y que acepta otras formas de pensar, pero era inevitable desconfiar o pensar que podría ser peligroso porque no sabía qué me deparaba ese país. No hay mejor remedio que viajar y experimentar en primera persona que estaba equivocada y dejar de plantearme mal las cosas. Las opiniones son subjetivas, quizás me haya quedado con una imagen sesgada y tuve mucha suerte; no pretendo abrir polémicas, solo quiero dejar mi testimonio basado en mi experiencia.

  • 1. No llevé mi cámara réflex porque me dijeron que era peligroso.

Fue un comentario muy repetido por todos, independientemente si era amigo o familiar. La imagen que se da de Marruecos en España, desgraciadamente, es que te pueden robar a la vuelta de la esquina y más si eres mujer. No hay seguridad y llevar algo de valor es una provocación. Nada más lejos de la realidad. Todas las grades ciudades, con independencia del punto geográfico en el que se encuentren, tienen buenos y malos barrios. Hay que tener sentido común siempre. No hace falta lucir una réflex las 24 horas del día y gritar a los cuatro vientos que eres turista. Tampoco llegar al extremo de no llevarla, utilicé una cámara normal pequeña y no pude sacar fotografías de tanta calidad. La próxima vez pienso llevarla conmigo, es como otra extremidad de mi cuerpo, somos un pack. No tuve ningún susto en Marruecos, de hecho Marrakech tiene mucha presencia policial en las calles porque es muy turístico. Un tópico, nadie me advirtió con la misma intensidad que Madrid podría ser peligroso y cuando vivía allí quisieron robarme cerca de Sol.

  • 2. Llevé ropa floja y un fular por si necesitaba cubrirme la cabeza o los hombros.

Lógicamente no se me ocurre entrar en una mezquita con ropa europea y sin cubrir la cabeza, es una falta total de respeto y es menospreciar unas creencias. En el Vaticano también tienes que entrar con cierta vestimenta, en una sinagoga igual o en otro tipo de templo. Pero jamás me sentí amenazada por la ropa que llevaba, al final casi no usé las blusas e iba con camisetas de tirantes y mallas. El fular solo lo utilicé en Casablanca para entrar en una mezquita y en algunos momentos que topé los hombros, el sol me estaba quemando. Punto. Marruecos es un país que cada día es más turístico, la religión musulmana es mayoritaria pero no apedrean a quien no comparte su credo. Tendemos a meter en el mismo saco todo el mundo musulmán, Arabia Saudí y Marruecos no se parecen en nada. Tranquilidad, si yo he viajado sola por ahí y con ´´ropa normal´´, cualquier mujer puede hacerlo.

  • 3. Algunos días reservé un hostel con antelación porque tenía miedo de no encontrar nada o que no me fuese posible tener una habitación para mí sola por ser mujer.

Solo me pusieron pegas en un hostal de Casablanca, al recepcionista no le parecía bien que una mujer reservase una habitación para ella sola. Gente con una forma de pensar cerrada, hay en todas partes y fue un caso aislado. Encontrar hostal a través de internet fue un poco complicado, en las ciudades grandes grandes y turísticas fue sencillo pero en Casablanca por ejemplo: imposible. Es diferente la situación de las mujeres marroquíes y las extranjeras.

  • 4. Pensé que el idioma sería un problema porque no hablo francés ni árabe.

No hablo nada de francés y mucho menos árabe. En el norte del país todavía se conserva el español por lo que encontré a personas que lo hablaban o hacían el intento. Además con el inglés se va a todas partes, pero conseguí hacer amistades a base de utilizar las manos. El idioma no es un gran problema, siempre hay formas de hacerse entender.

  • 5. Me negaba a pensarlo, pero tenía miedo que al final se confirmase que una mujer sola no puede viajar por Marruecos.

Vuelvo a repetir un poco lo mismo de siempre. El patriarcado es una lacra mundial, yo no me encontré en una situación extrema o algún momento que no haya vivido en España, Chile o Brasil. En todos los países te dicen cosas indebidas en la calle, por el mero hecho de ser una mujer caminando sola por la calle. Jamás me sentí realmente amenazada, tener que salir corriendo o gritar pidiendo ayuda. No es justa la imagen que nos presentan de Marruecos y a mí se me quitó la venda de los ojos cuando estuve allí. Por regla general, la gente es muy hospitalaria. No era consciente de todas las ideas preconcebidas que tenía dentro de mi cabeza, viajar es un buen antídoto contra los prejuicios.

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2 thoughts on “5 cosas erróneas que pensaba antes de ir a Marruecos

  1. Hola amiga.
    Hay mucha gente que tiene esos mismos perjuicios por viajar a Marruecos, de acuerdo que es un país árabe en África pero esta muy Europeizado y es totalmente seguro.
    Para nosotros ha sido unos de los mejores países que hemos visitado.
    Saludos amiga 😉👍

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    1. Hola, muchas gracias por tu comentario;
      Muchos cometimos el error de juzgar mal Marruecos, aunque no seamos conscientes. Desde luego, la mejor forma de librarse de prejuicios es viajar y vivir en primera persona todas las experiencias que ofrece Marruecos. A mí me encantó.
      Un saludo!!

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